La sedación dental a través del óxido nitroso es una técnica diseñada para que los pacientes se sientan relajados, tranquilos y cómodos durante sus tratamientos. A diferencia de la anestesia local (que solo duerme la zona para evitar el dolor), la sedación actúa sobre el estado emocional y el sistema nervioso.
Es la solución ideal para quienes sufren de odontofobia (miedo al dentista), tienen un reflejo nauseoso muy fuerte o necesitan realizarse varios procedimientos largos en una sola sesión.
La mayoría de los problemas dentales no presentan dolor en sus etapas iniciales. Las visitas periódicas (al menos cada 6 meses) permiten detectar a tiempo, evitar tratamientos, mantener un aliento fresco y una sonrisa estética.